¿Recuerdas cuándo eramos pequeños y hacíamos crecer tallos de las leguminosas dejándolas en un algodón húmedo? En ese momento estábamos despertando el ciclo de la vida de una semilla; la estábamos germinando. Era una forma de despertar nuestra curiosidad por como funcionan las cosas en la Madre Naturaleza y nuestra responsabilidad hacia un organismo vivo. Pero no sólo eso estos pequeños brotes tienen una gran valor nutricional.
Los germinados son unos de los pocos alimentos que podemos consumir vivos esto les confiere unas propiedades extraordinarias muy valiosas para nuestro organismo. De legumbres, de cereales y de verduras podemos cultivarlos en casa y multiplicar por diez las propiedades del alimento.
¿Cómo germinar?
Lo mejor de los germinados es que podemos producirlos y cultivarlos en casa.
Pasos a seguir para germinar:
- Lo primero que hay que hacer es poner las semillas (que no hayan sido ni tostadas ni congeladas) en remojo, lo ideal es alrededor de 6 horas.
- Después se enjuagan y se colocan en un germinador.
- Cuándo el brote haya alcanzado los 2 cm es el momento de ponerlos al Sol para que las hojas alcancen su característico color verdoso.
- Una vez hayan alcanzado el tamaño adecuado pueden almacenarse en la nevera sin problema.
GERMINADOR CASERO:
Podemos utilizar un tarro de cristal de tapa. Colocar dentro las semillas cubiertas de agua y colocar una gasa en la boca del bote antes de taparlo. Deja las semillas remojar durante la noche. Drena el agua a través de la gasa y añade agua a diario para cubrir las semillas; después de ello drena el bote las semillas deben estar húmedas y no sumergida.
Para conseguir un crecimiento más rápido es importante que la humedad del cultivo sea alta; cuánto más alta mejor.
¿Cómo puedo conservar mis brotes?
Se mantienen frescos en la nevera durante aproximadamente 3 semanas, alguna¡os se conservan mejor si los separamos de la semilla; para ello se colocan en agua y la semilla flotará y los germinados se quedaran en el agua.
¿Qué propiedades tienen estos brotes?
Tienen mucho más contenido en proteína por ejemplo los brotes de soja y guisantes contienen un 27% porcentaje comparado al de la carne, los lácteos y los huevos pero sin el aporte de grasa.
Son unos potentes desintoxicantes.
Favorecen el fortalecimiento del sistema inmune.
Combaten los radicales libres (antioxidantes)
Facilitan la digestión y aceleran los procesos de desinflamación del tracto digestivo.
Mejoran el tránsito intestinal
Combaten el colesterol.
Propiedades características de algunos germinados:
Judías Mungo:
Aportan vitaminas A, C y B. Además de fibra, magnesio, fósforo, hierro y cobre.
Al tratarse de una leguminosa es fácil de germinar en casa.
Puedes utilizarla en: Ensaladas para aportar un toque crujiente.
Alfalfa:
Aporta triptófano y lisina. Su perfecto balance entre Calcio y fósforo lo convierte en un aliado de origen vegetal indispensable para nuestros huesos.
Puedes utilizarla en: Bocadillos, tendrán un toque diferente.
Trigo:
Es una de las mejores formas de consumir el grano de trigo completo, ya que durante este proceso los almidones se pre-digieren.
Al inicio de sus germinación su contenido en Vitamina C y E aumenta el 600% el contenido en Calcio y magnesio se triplica; siendo otro buen aliado óseo.
Contiene fracciones rotas de ácidos grasos; de los cuales un 50% de Omega 6
Puedes utilizarlo: Por su sabor dulce y agradable para hacer manes y muesli.
Cebolla:
Al igual que la planta; son eficaces contra infecciones y fortalecen nuestros pulmones.
Son ricas en Vitamina C.
Puedes utilizarlo en: Ensaladas y rellenos vegetales; tiene un ligero toque picante.
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